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Nuestra Historia


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Nuestra Historia


Conozca un poco de Nuestra Historia

En respuesta a las oraciones y súplicas de un grupo de familias en la ciudad de Orlando, Dios tocó el corazón del pastor Néstor René Portalatín en la isla de Puerto Rico para que saliera y levantara una casa de oración en ese lugar.  Obedeciendo la voz de Dios, la familia Portalatín llegó a Orlando y, junto a ese grupo de hermanos que clamaba por un pastor, celebraron su primer culto oficial en la calle Pope el 23 de junio del 1987.  Luego de unos días durante los cuales seguían orando y buscando la dirección de Dios, se trasladaron a una casa móvil localizada en la calle Powers, donde celebraron cultos durante dos años y medio.

El 3 de marzo del 1990 se inauguró el primer templo construido en la calle Pine Hills, el cual solo tenía espacio para aproximadamente 90 personas.  La gloria de Jehová se derramó en ese lugar a tal magnitud que se llenó rápidamente a capacidad, dándoles a entender que el plan de Dios para esta congregación no se podría contener en esas cuatro paredes y, al año, hubo la necesidad de expandir el templo y construir un anexo para poder acomodar a los niños y jóvenes durante la Escuela Dominical.  Ya que Dios continuaba salvando las almas y trayendo personas de diferentes países, se adquirió el terreno adyacente en el cual se comenzó otro proyecto de construcción. A la misma vez se estableció la primera obra hija en El Paso, Texas; también se establecieron ayudas en la República Dominicana y Nicaragua.

El 28 de febrero del 1998 se inauguró el templo actual donde se ha podido sentir la presencia de Dios durante los últimos 12 años. Este templo ha sido un hospital en más que un sentido por las obras que el Señor ha hecho dentro del mismo. Ha sido un hospital para el alma, porque en él muchas han recibido salvación; para el cuerpo, porque en él, muchos han recibido sanidad divina; para el espíritu, porque en él muchos han sido renovados, y para la familia, porque muchas han sido restauradas.  Ha sido también un hospital donde se han originado varias obras hijas después de haber nacido primero en el corazón de esta fiel congregación; las cuales hoy están establecidas en las ciudades de Winter Garden, Clermont, Haines City, New Orleans, y Barceloneta, PR. Todas estas pertenecen hoy a lo que conocemos como el Concilio de Iglesias Cristianas Pentecostales Inc., el cual también fue fundado y establecido por esta congregación.

En noviembre del 2008, dirigidos por la voz del Espíritu Santo, los miembros de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Orlando jubilosamente recibieron el nuevo ángel de la iglesia: el pastor René Eugenio Báez, Jr.  Bajo este nuevo liderato la iglesia entró a una nueva etapa, con una visión fresca de cumplir con su gran comisión: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”

Durante el verano del 2009, la iglesia recibió una noticia inesperada: la Escuela Superior Maynard Evans y las autoridades de Escuelas Públicas del Condado de Orange (Orange County Public Schools) informaron que requerían el terreno para construir una escuela nueva. Para muchos, tal noticia fue un golpe fuerte ya que enfrentan la incertidumbre de dónde irían al tener que movilizarse. Confiados que El Señor tiene todo bajo control, el pastor y su equipo de trabajo comenzaron a buscar un lugar donde pudieran edificar una casa a Jehová. Luego de varios meses de ardua labor, procesos de documentos que aparentaban ser incesables, en respuesta a la oración y el clamor de un pueblo confiado en su Dios, el 27 de mayo del 2010, el Señor le concedió a la Iglesia Cristiana Pentecostal de Orlando la bendición de adquirir un terreno de más de 40 acres para en él desarrollar muchos de los propósitos y proyectos que están en el corazón de la iglesia para la expansión de Su reino. Ciertamente Dios no desampara su pueblo, Él toma lo que aparenta ser desfavorable y lo convierte en bendición.

La congregación continúa hacia adelante creciendo tanto en número como también en su fortaleza espiritual, recordando la importancia de darle lo mejor a Jehová, ayunar, orar, estudiar Su palabra, y mantener una actitud de humildad. También le da gracias a Dios por las bendiciones, sanidades, y liberaciones, confiando que el Señor continuará añadiendo “cada día los que [han] de ser salvos.” Al ver como Dios siempre provee, creyendo en Su palabra, adueñándose de Sus bendiciones, y esperando el cumplimiento de Sus promesas, La Iglesia Cristiana Pentecostal de Orlando dice con mucha convicción:

¡“Eben-ezer, hasta aquí nos ha ayudado Jehová”!
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¿Qué Creemos?


¿Qué Creemos?


¿Qué Creemos?

Creemos en el Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, es la única autoridad en materia de fe y conducta.

Creemos en la inerrabilidad de las Escrituras.

Creemos que Cristo murió para salvarnos. Que en la Cruz; Él anuló el decreto de muerte contra el hombre, exhibió público los principados y potestades del mal, venciendo sobre ellos.

Creemos en el levantamiento de la iglesia (los muertos en Cristo resucitarán y los vivos seremos transformados) y en la Segunda Venida visible de Jesucristo a esta Tierra.

Creemos en el Señorío de Jesucristo. Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre. Él es el Señor de la Biblia y la Iglesia.

Creemos en los cinco Ministerios de Cristo a la iglesia que habla Efesios 4:11, en los Nueve Dones de Espíritu Santo que habla I Corintios 12:9-10 y en los Dones Espirituales de Servicio que habla Romanos 12:7-8

Creemos en la Salvación por la gracia de Dios “No por obras para que nadie se gloríé”.

Creemos en el bautismo del Espíritu Santo como una experiencia distinta y posterior a la experiencia del Nuevo Nacimiento (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:15-16; 12:44-46; 15:7-9

Creemos en la Santidad Divina del Alma (emociones, sentimientos que han sido heridos, traumas de la niñez), Liberación de espíritus malos y Santidad Física.

Creemos en el Bautismo de los Creyentes. El Bautismo se administra únicamente a creyentes seguidores de Jesucristo. Bautizamos por inmersión, según se enseña en el Nuevo Testamento.

Creemos en la Evangelización del Mundo. Tomamos seriamente la Gran Comisión de Cristo. Luchamos por ganar almas para el Reino de Dios y extender su señorío a través de la Tierra. Cada creyente debe ser un testigo de Cristo a otros.